En mayo de 2023, Chile implementó la Ley 21.484, conocida como “Ley Papito Corazón”, que aborda el no pago de pensiones alimenticias, una problemática histórica que afecta principalmente a madres e hijos. Esta ley establece medidas como la creación del Registro Nacional de Deudores de Pensiones de Alimentos, donde se inscriben quienes no cumplen con sus obligaciones, y la cual aplica una serie de sanciones. Además, el no pago reiterado de pensiones se tipifica como violencia intrafamiliar.
Un año después de su implementación, la ley ha demostrado un impacto significativo: se han presentado 474 mil solicitudes, se han retenido activos en 172 mil casos y se han emitido 112 mil órdenes de pago, sumando más de $830 mil millones de pesos. Sin embargo, el 96% de los deudores registrados son hombres, lo que refleja una desigualdad de género en la crianza y el acceso a derechos.
Detrás de este avance legislativo están organizaciones de mujeres y colectivas como Maternajes Judicializados y Resistencia Materna Chile, que luchan por los derechos de las infancias y maternidades dignas. Estas agrupaciones también impulsan el proyecto de Ley sobre el Abandono Parental, que busca sancionar a progenitores que incumplen con las visitas, causando daños psicológicos en niños y jóvenes.
No obstante, la exigencia del cumplimiento de estas leyes ha generado un ambiente hostil hacia las madres y activistas, quienes enfrentan acoso digital, campañas de desprestigio y también una violencia que hemos identificado que se ubica entre las intersecciones de la maternidad, el activismo, el sistema judicial y el espacio digital, la cual hemos denominado violencia vicaria digital.
¿Se trata de una nueva violencia de género facilitada por tecnología? Nuestra investigación no solo corroboró su existencia, sino que además logró caracterizarla y levantar recomendaciones para su prevención y abordaje.
Cabe destacar que, aunque hubo una masiva cantidad de solicitudes para participar del estudio (88 respuestas en el formulario de inscripción), finalmente solo se pudo entrevistar a 10. La misma situación de violencia vicaria que atravesaban y la carga del trabajo doméstico y de cuidados impidió que muchas se pudieran conectar.
A continuación, iremos compartiendo los principales resultados de la investigación:
- Primer borrador del estudio (aún en revisión y ediciones)